Inicio > Nueva economía > Precio marginal y neutralidad de la red

Precio marginal y neutralidad de la red

En el interesantísimo libro El economista camuflado, Tim Harford analiza una serie de cuestiones cotidianas (¿cuánto vale realmente el capuccino que te estás tomando; por qué el negocio de coches de segunda mano no puede jamás funcionar correctamente?) y las explica utilizando conceptos económicos.

En uno de los capítulos del libro se habla de la aplicación de una tasa sobre externalidad para compensar por el uso de ciertos productos o servicios que dañan a terceras personas, como por ejemplo el vehículo privado; según el autor, el pago de un impuesto de circulación anual es una mala solución, ya que una vez abonado, el precio marginal del resto de los viajes que realizamos con el vehículo es cero (obviando el pago del combustible y los impuestos asociados, claro). En su lugar, si pagáramos un impuesto cada vez que usáramos el coche, seríamos más conscientes del precio por viaje y el mercado buscaría soluciones alternativas en los casos en los que un usuario no pudiera permitirse el gasto o prefiriera invertir su dinero en otra cosa. Por supuesto el pago de esa tasa debería basarse en que el uso del automóvil emite gases nocivos, que aumentan el efecto invernadero, además de ruido y provoca atascos en las grandes ciudades, es decir, debería ser una tasa para compensar a otros por el efecto de nuestras acciones sobre sus vidas.

En el caso de las redes de datos, no hay en principio terceros a los que compensar: cuando nos conectamos a Internet ya hemos abonado la cuota correspondiente, por lo cual nuestro proveedor debe garantizar un caudal de datos acorde a lo establecido en un contrato. Sin embargo, las redes son un recurso compartido, si los usuarios hacen un uso intensivo de ellas, pueden llegar a saturarse. Que sean los usuarios con el uso de las redes o los operadores con su mala planificación de las mismas los responsables, es otro tema.

Estamos en un caso similar al que describe Harford, pagamos por el acceso y el coste de las siguientes conexiones a Internet, una vez abonada la cuota, es cero. Es una barra libre de datos. En el caso del acceso a Internet, habrá usuarios que exploten esos precios marginales nulos haciendo un uso intensivo del mismo: estarán todo el día conectados y descargando todos los datos que puedan. Por contra, otros muchos usuarios harán un uso limitado de su conexión, lo que ha beneficiado en gran medida a los operadores, que se han aprovechado de que los usuarios prefieren pagar un precio superior por conexión con tal de conocer de antemano lo que van a pagar a fin de mes sin sobresaltos; estos usuarios en gran medida desconocen si generan o no un gran tráfico, sencillamente quieren acceder a su correo, su portal favorito o leer el periódico deportivo. En cualquier caso es una situación ineficiente, ya que los precios no reflejan el uso que los usuarios hacen de las redes y hay beneficiados y perjudicados, aunque estos últimos muchas veces no sean conscientes de ello.

Pero las cosas cambian y los usuarios, incluso los de esta segunda clase, cada vez tienen piden más cocktails de datos: servicios de streaming, acceso a redes p2p, VoIP, almacenamiento en la red… Para liar la madeja, las redes de móvil convergen con las de datos y queremos acceder desde cualquier parte a los mismos servicios que utilizamos en casa.

La solución de algunos operadores, discriminar según el servicio (por ejemplo limitando el uso de redes p2p o de aplicaciones de streaming) es criticada por vulnerar la neutralidad de la red (ya dije en su día que el término no me gusta) y ciertamente una solución que penaliza a alguien tampoco parece ser muy eficiente. Hay otra solución más sencilla: volver a facturar por tráfico, al margen de qué tipo de tráfico estemos generando.

Por desgracia para los operadores, los clientes estamos acostumbrados al sencillo sistema de la tarifa plana y dudo mucho que lo abandonemos aunque en muchos casos nos supondría un ahorro. Pero lo que debemos asumir es que el sistema actual de tarifa plana es ineficiente y que nosotros, como consumidores, sufrimos esa falta de eficiencia.

Anuncios
Categorías:Nueva economía
  1. Aún no hay comentarios.
  1. septiembre 7, 2010 en 4:12 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: